Daredevil: born again, la serie de marvel que enfrenta la realidad social de manera incómoda

En un momento en que las grandes franquicias de superheroes suelen evadir cualquier conflicto ideológico directo, Daredevil: Born Again se atreve a abordar temas como el poder, la corrupción y la fragilidad de las instituciones de manera abierta y sin rodeos.

Una mirada pesada sobre nueva york

Una mirada pesada sobre nueva york

La segunda temporada de esta serie, producida por Disney+, sitúa a Nueva York bajo el control absoluto de un poder que redefine la legalidad a su antojo. Matt Murdock, el Daredevil, debe abandonar su equilibrio frágil entre abogado y vigilante para liderar una lucha desesperada contra la opresión.

Lo más sorprendente de Daredevil: Born Again es que no se muestra indulgente con la humanidad. La serie no teme enfrentar la brutalidad y la violencia, y lo hace de manera cruda y sin pietas. Esto la convierte en un espejo peligrosamente reconocible de nuestra realidad actual.

Después de una primera temporada que no conectó del todo con todo el público, esta segunda temporada mejora notablemente su coherencia narrativa y se atreve a romper con ciertas inercias del Universo Cinematográfico de Marvel. El tono es más autónomo y menos dependiente de la gran narrativa compartida.

Para disfrutar plenamente de esta temporada, conviene haber visto la etapa de Netflix y series como Jessica Jones, ya que la trama se construye sobre esos cimientos.