Bts rinde homenaje a oldboy en un videoclip que redefine el impacto visual
El K-Pop ha vuelto a la carga, y esta vez lo hace con una declaración de intenciones que roza la genialidad. bts, el fenómeno coreano, ha lanzado el videoclip de su nueva canción, 2.0, y la referencia es clara: la icónica escena del pasillo de Oldboy de Park Chan-wook. Un movimiento que no solo electrifica a los fans, sino que reinterpreta el concepto de impacto visual en un videoclip.

Un guiño cinematográfico que trasciende la moda
El videoclip, que llega tras el concierto transmitido en Netflix con motivo del lanzamiento de su álbum Arirang, no se limita a copiar la estética de la película de 2003. Lo internaliza, lo transforma. La similitud es innegable: siete miembros del grupo emergen de un ascensor para enfrentarse a una horda de figuras amenazantes, recreando con maestría la coreografía y la tensión palpable del original. La cámara, siguiendo un recorrido lateral similar, amplifica la sensación de claustrofobia y peligro inminente. Un homenaje que, más allá de la imitación, demuestra una profunda comprensión de la narrativa visual de Chan-wook.
Oldboy, por cierto, no solo es una joya del cine coreano, sino también un catalizador que abrió las puertas del mercado occidental al cine de Corea del Sur. Junto a Memories of Murder y The Host, la película de Chan-wook ayudó a desterrar los prejuicios y a revelar la riqueza del cine coreano. Ahora, BTS, con su innegable influencia a nivel global, podría estar repitiendo una historia similar, pero esta vez en el terreno del K-Pop, consolidándose como embajadores de la cultura coreana. El álbum Arirang, que toma su nombre de una canción folclórica tradicional, ya es un testimonio de ese compromiso.
Pero hay un detalle que escapa a la mera anécdota: la elección de Oldboy como referencia. La película de Chan-wook es un estudio de la venganza, la obsesión y la identidad. ¿Está BTS, con este guiño cinematográfico, insinuando una evolución artística, una exploración de temas más profundos en su música? La pregunta queda abierta, pero la imagen del pasillo, con sus paredes claustrofóbicas y sus miradas desafiantes, sí lo es.
Simon Cardy, editor senior de IGN, se sumerge habitualmente en el cine coreano, un gusto que comparte con su afición por los videojuegos y su, a menudo, frustrante seguimiento del Tottenham Hotspur. Su perspectiva es, sin duda, la de un conocedor, un observador atento al detalle.
La cifra habla por sí sola: el vídeo de 2.0 ha superado los 10 millones de visualizaciones en menos de 24 horas. El impacto es innegable. BTS no solo ha lanzado una canción, ha creado un evento.