Bubbles, el chimpancé de michael jackson, sigue vivo: una historia de rescate y cgi
El icónico biopic de Michael Jackson, ‘Michael’ (2026), no solo ha desenterrado el legado musical del Rey del Pop, sino también una historia poco contada: la de su inseparable compañero, Bubbles, un chimpancé rescatado de un centro de investigación en Texas.

Un vínculo inquebrantable: bubbles y el mundo de jackson
Durante los años 90, Michael Jackson adoptó a Bubbles, un individuo que había sido sometido a experimentos en un centro de investigación en Texas. A partir de ese momento, Bubbles se convirtió en una constante en la vida del artista, acompañándolo en giras mundiales, en la ceremonia de boda de John Branca y hasta en su peculiar Rancho Neverland. La relación, lejos de ser una mascota convencional, fue una verdadera simbiosis, un refugio para ambos.
Pero la vida, como señala la película, es caprichosa. Con el paso de los años, Bubbles, ahora un anciano de 43 años, se volvió más agresivo, lo que obligó a su separación de Jackson. Desde 2005, el chimpancé reside en el Center for Great Apes en Wauchula, Florida, un santuario donde recibe cuidados y compañía.
170 Millones de dólares fueron invertidos en la producción del biopic, una cifra considerable que, paradójicamente, ha facilitado la representación de Bubbles en la pantalla grande.Para lograrlo, el equipo de producción, bajo la dirección de Antoine Fuqua, optó por la animación por ordenador (CGI). “Mantuvimos un diálogo constructivo y continuo con PETA,” declaró Lionsgate, “garantizando una representación fiel a los hechos históricos y evitando cualquier insinuación sobre la apropiación de animales como mascotas.” La fidelidad a la historia es, sin duda, el punto clave. Fuqua no consideró la posibilidad de utilizar a un chimpancé real, priorizando la integridad del relato.
La película también incorpora otros animales representados mediante CGI, como una impresionante jirafa. Es una elección audaz que, lejos de ser un truco visual, busca honrar la conexión que Michael Jackson sentía por la fauna. El resultado es una pieza cinematográfica que, más allá de la música y el baile, nos ofrece un vistazo a una faceta menos conocida del artista: su profundo amor por los animales y su compromiso con su bienestar.
La familia de Michael Jackson continúa financiando el cuidado de Bubbles, una muestra tangible de su legado. El chimpancé, ahora un símbolo de esperanza y reclusión, sigue siendo un recordatorio de las decisiones, a veces controvertidas, que marcaron la vida del Rey del Pop.
