Dune: parte tres desata la fiebre y la codicia en imax
La anticipación por Dune: Parte Tres ha alcanzado cotas estratosféricas, no solo por la promesa de una nueva entrega de la épica espacial de Denis Villeneuve, sino por la voraz demanda de las escasas proyecciones en IMAX 70 mm. Lo que comenzó como el deseo de presenciar la continuación de la saga se ha transformado en una batalla campal por entradas que alcanzan cifras obscenas en el mercado de reventa.
El auge inesperado de imax 70 mm
Mientras la industria cinematográfica lidia con desafíos, IMAX parece haber encontrado un oasis. El compromiso de cineastas como Villeneuve, que ha optado por filmar Dune: Parte Tres en el formato IMAX 70 mm, ha revitalizado el interés por la experiencia cinematográfica premium. La reciente victoria del largometraje sobre Vengadores: Doomsday en la contienda por las salas IMAX reafirma esta tendencia, con las entradas de alta calidad convirtiéndose en el premio más codiciado, incluso antes del estreno programado.
La escasez es el detonante de esta especulación. Solo 18 salas en Estados Unidos están equipadas con la tecnología IMAX 70 mm. La venta de entradas, que se realizó en cuestión de segundos, dejó a una legión de fans frustrados y a merced de revendedores sin escrúpulos. Un ejemplo paradigmático es el caso del cubo de palomitas de Yoshi en Super Mario Galaxy: La película, donde la reventa descontrolada de un simple accesorio se convirtió en un fenómeno mediático.

Precios que desafían la razón: una entrada puede costar más de 1.000 dólares
La reventa de entradas para Dune: Parte Tres ha alcanzado dimensiones alarmantes. Si bien algunas localidades se ofrecen por entre 100 y 500 dólares, precios ya de por sí exorbitantes, otras se elevan hasta superar los 900 o incluso los 1.000 dólares. Un asiento en el Cinemark de Dallas se vendió por la asombrosa cifra de 999 dólares. No se trata de una entrada doble, sino de un único asiento.
El clamor de los espectadores no se ha hecho esperar. Algunos culpan a la popularización del formato IMAX por Oppenheimer, mientras que otros abogan por la construcción de más salas IMAX 70 mm para satisfacer la demanda. Otros, simplemente, expresan su frustración con un rotundo
