K-pop, mcdonald's y la fiebre de la reventa: ¿otro burger king pokémon?

La euforia desatada por Las Guerreras K-Pop en Netflix ha desencadenado un fenómeno de reventa que recuerda a los tiempos más turbulentos del coleccionismo de Pokémon. Lo que comenzó como una promoción inocente en McDonald's se ha transformado en una carrera por hacerse con cartas de edición limitada, con precios que ya rozan lo absurdo en plataformas como eBay.

La colección que divide a los fans

La colaboración de McDonald's con Las Guerreras K-Pop ofrece dos menús promocionales: uno con las HUNTR/X y otro con los Saja Boys, ambos incluyendo una carta coleccionable. La rareza de estas cartas, que van desde el nivel común (1 diamante) hasta el ultrararo (3 diamantes), ha encendido la mecha de la especulación. Las cartas holográficas de Rumi y Jinu, en particular, alcanzan los 100 dólares en el mercado de reventa, una cifra que desafía la lógica y pone en entredicho la sostenibilidad de la promoción.

Pero lo que nadie cuenta es la cantidad de comida que se está desperdiciando en este frenesí. La historia de Pokémon y el Burgerchu es un precedente claro: coleccionistas adquiriendo menús en masa para extraer las cartas, desechando el resto sin contemplaciones. El artículo publicado por The Providence Journal pinta un cuadro preocupante, reflejando la misma dinámica que llevó a McDonald's a cancelar la promoción de Pokémon.

¿Medidas a la vista?

¿Medidas a la vista?

El paralelismo con el caso Pokémon es ineludible, y plantea la pregunta de si McDonald's tomará medidas similares. La reventa no solo perjudica a los consumidores que buscan completar su colección de forma legítima, sino que también genera un impacto medioambiental negativo. El debate se centra en si la empresa considerará la posibilidad de limitar la venta de menús por cliente o incluso cancelar la promoción por completo, como ocurrió en su momento con Pokémon.

Mientras tanto, el fenómeno de la reventa continúa alimentándose de la popularidad de Las Guerreras K-Pop, que sigue escalando posiciones en el Top 10 de Netflix. La película, con una recaudación de 19.2 millones de dólares sobre un presupuesto de 100 millones, parece destinada a generar una ola de productos y colaboraciones que, lamentablemente, podrían verse empañada por esta problemática especulación.

La historia de Las Guerreras K-Pop y McDonald’s nos recuerda que el frenesí del coleccionismo, impulsado por el marketing y la escasez artificial, a menudo tiene consecuencias imprevistas. La pregunta no es si la reventa es inevitable, sino si las empresas están dispuestas a tomar medidas para proteger a los consumidores y al medio ambiente, antes de que sea demasiado tarde.