La 'rock' de disney desata la furia online: ¿un desastre de efectos?

Disney se enfrenta a una tormenta de críticas tras la publicación del nuevo tráiler de la versión live-action de Moana, donde Dwayne 'The Rock' Johnson, que retoma su papel de Maui, ha sido objeto de burlas masivas. Las redes sociales se han inundado de comentarios sarcásticos y memes, poniendo en tela de juicio no solo la apariencia del actor, sino también la calidad de los efectos visuales y la necesidad misma del remake.

El 'look' de johnson, blanco de las críticas

El principal detonante de la polémica ha sido la apariencia de Johnson, a quien muchos usuarios han comparado con un anuncio de T-Mobile. La peluca, descrita como “terrible” y “una parodia”, se suma a críticas sobre el uso excesivo de CGI para exagerar su musculatura, resultando en un efecto que, lejos de ser convincente, genera una sensación de artificialidad. Incluso el humorista Weird Al Yankovic se ha sumado a la ola de críticas, publicando en Instagram una imagen de Johnson con la frase: “Hemos pedido a todos los cazatalentos que pongan en pausa la búsqueda para la secuela de la biopic de Al, pero parece que siguen enviando fotos”.

La ironía no se detiene ahí. Algunos internautas han recurrido a la inteligencia artificial para explicar el aspecto del personaje, sugiriendo que el rostro de Johnson ha sido añadido digitalmente a las escenas. Una crítica recurrente a los remakes de Disney, que a menudo se ven acusados de priorizar la tecnología sobre la autenticidad, parece haber explotado en esta ocasión.

La cifra habla por sí sola: cientos de miles de dólares invertidos, según algunos fans, “para que Dwayne Johnson use una peluca horrible y recite las mismas líneas con peor ritmo”.

¿Un remake innecesario en un contexto delicado?

¿Un remake innecesario en un contexto delicado?

Pero la controversia va más allá del aspecto visual de Johnson. Muchos cuestionan la pertinencia de un remake de Moana, una película relativamente reciente y muy querida por el público. El lanzamiento de la secuela, Moana 2, apenas 18 meses atrás, añade una capa extra de cuestionamiento sobre la estrategia de Disney. ¿Es este remake una simple excusa para que Johnson aparezca en carne y hueso como Maui, en lugar de esperar a una posible tercera entrega animada?

Las críticas se extienden a la producción en general, con comentarios sobre la falta de color y la aparente dependencia de grabaciones con fondo verde. Una fan escribió, con sarcasmo, que “debería ser un delito jableable filmar una película ambientada en Polinesia en Atlanta”. La comparación con la versión original, que se grabó en parte en Hawái, ha sido inevitable.

A pesar del revuelo, las expectativas de taquilla no parecen verse afectadas. El remake de Lilo & Stitch superó la barrera del billón de dólares el año pasado, y Disney tiene en marcha una ambiciosa lista de remakes, incluyendo Peter Pan, Hércules, Bambi y una precuela de La Bella y la Bestia centrada en el personaje de Gastón.