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Lego lanza shrek: un desastre de nostalgia con sabor a plástico

El universo LEGO se expande, pero esta vez, la fiebre de los bloques no es suficiente para salvar un proyecto que huele a decepción. La colaboración con DreamWorks para recrear Shrek en formato LEGO resulta, cuanto menos, cuestionable.

Un set que no entiende de proporciones

Las imágenes filtradas muestran una colección de sets que, francamente, se sienten desproporcionados. Los personajes están deformados, las expresiones faciales son grotescas y el nivel de detalle, para ser LEGO, es sorprendentemente bajo. Se percibe una falta de rigor en la recreación, un abandono de la precisión que se espera de la marca. ¿Acaso se olvidaron de que Shrek es un ogro, y que los ogros no suelen ser perfectos?

La escala de los sets es, en algunos casos, absurda. Un Shrek de 30 centímetros de altura resulta ridículo, como una caricatura de un juguete. Y los accesorios. ¿una espada de plástico? ¿Un saco de patatas de cartón? Estamos hablando de un icono de la animación, no de un merchandising barato.

El precio de la nostalgia

El precio de la nostalgia

Pero la verdadera chusca reside en el precio. Estos sets, que prometen horas de diversión para los fans más jóvenes, se venden por alrededor de 150 euros. Un precio exorbitantemente alto para lo que ofrecen. Es una estafa disfrazada de coleccionismo. La nostalgia, aparentemente, tiene un precio muy elevado, y en este caso, es demasiado.

Si el objetivo era atraer a los niños, se han equivocado de lleno. Más bien, parecen haber apuntado a los coleccionistas desesperados, con la esperanza de que se dejen seducir por el nombre de Shrek. Pero la verdad es que, a estas alturas, la llama de la fascinación ha perdido fuelle. La ejecución, en resumidas cuentas, es un fiasco. La producción, a juzgar por las fotos, carece de la calidad que merece el universo LEGO. Es un error de estrategia que, sin duda, dejará un mal sabor de boca.

La fiebre de los sets de Shrek, en definitiva, es un ejercicio de marketing vacío, una apuesta arriesgada que termina siendo un desastre de plástico. No esperéis magia, solo una colección de piezas que no merecen el precio que piden.