Lucas y star trek: el 'qué hubiera pasado' que cambió el universo
Imaginen un universo donde George Lucas, en lugar de crear Star Wars, hubiera tomado las riendas de Star Trek. Suena a ciencia ficción, pero la historia estuvo peligrosamente cerca de materializarse. Un detalle revelador, proveniente de declaraciones del cineasta Philip Kaufman, sacude los cimientos de lo que creíamos saber sobre el origen de dos pilares de la ciencia ficción.
La oportunidad perdida: lucas a punto de dirigir star trek
Philip Kaufman, director de La Invasión de los Ultracuerpos, reveló que Lucas, antes de embarcarse en la gestación de Star Wars, exploró seriamente la posibilidad de adquirir los derechos de Star Trek. La información, publicada originalmente en New Times, es sorprendente, pero cobra mayor relevancia si consideramos la situación de la franquicia en ese momento. La serie original se había despedido de las pantallas en 1969, y su traslado al Cine se antojaba una quimera, bloqueado por disputas internas en Paramount Pictures.
Lucas, tras el éxito inesperado de American Graffiti, vio en Star Trek un potencial enorme, una plataforma para construir un imperio. Según Kaufman, el propio Lucas quedó desbordado al serle planteada la posibilidad de dirigir una versión cinematográfica de la saga, una admisión que revela la magnitud del desafío que implicaba revivir un proyecto estancado.

Dos visiones del espacio: fantasía épica vs. exploración filosófica
La dicotomía entre Star Wars y Star Trek es bien conocida. La primera, un universo de caballeros Jedi, sables láser y una lucha épica entre el bien y el mal. La segunda, una exploración científica y filosófica del cosmos, donde la diplomacia y la búsqueda del conocimiento priman sobre la confrontación bélica. Pero, ¿cómo habría moldeado Lucas la visión de Star Trek? ¿Habría inyectado una dosis de fantasía épica en la saga de Gene Roddenberry?
La decisión de Lucas de apostar por su propia galaxia, muy, muy lejana, cambió la historia del Cine. Star Wars no solo redefinió el blockbuster moderno, sino que también generó un impacto cultural incalculable, inspirando a generaciones de cineastas y dando origen a una industria multimillonaria.
La influencia de Star Trek en Lucas nunca fue un secreto. Reconoció haber visto episodios de la serie mientras escribía el guion de Star Wars, una señal inequívoca de una deuda creativa que, de haber tomado otro rumbo, podría haber alterado significativamente la trayectoria de ambas franquicias. La creación de Industrial Light & Magic, la compañía fundada por Lucas, que posteriormente colaboró en proyectos relacionados con Star Trek, es un testimonio de este cruce de caminos.
El escenario alternativo en el que Lucas hubiera liderado Star Trek es un ejercicio de contrafactual fascinante. Podríamos estar hablando de un universo donde Luke Skywalker nunca existió, donde Darth Vader nunca asustó a nadie y donde la Fuerza era solo una leyenda. Un mundo radicalmente diferente, uno en el que las fronteras entre la fantasía y la ciencia ficción se hubieran desdibujado de manera impredecible.
La historia nos enseña que las decisiones, por pequeñas que parezcan, pueden tener consecuencias monumentales. Y la decisión de George Lucas de crear su propio universo, en lugar de heredar uno ya existente, no solo nos regaló Star Wars, sino que también permitió que ambas sagas evolucionaran por separado, enriqueciendo el género de la ciencia ficción de maneras inimaginables. El Hollywood de los años 70 era un hervidero de posibilidades, y el riesgo que asumió Lucas, apostando por lo desconocido, se convirtió en una de las mayores apuestas ganadoras de la historia del Cine.