Striking distance: la polémicada película de bruce willis vuelve a la primera plana
Sorprende la inesperada popularidad en Netflix de Striking Distance, una película de 1993 protagonizada por Bruce Willis que, en su momento, fue recibida con una hostería generalizada. Un thriller policiaco que, a juzgar por las cifras, ha reencendido el interés en una obra que el propio actor no dudó en descalificar.

Un fracaso que willis aún recuerda con amargura
Dirigida por Rowdy Herrington, quien también colaboró con Patrick Swayze en Road House, Striking Distance situaba a Willis en el papel de Tom Hardy, un exagente de policía relegado a patrullar los ríos de Pittsburgh. La trama, que involucraba una serie de asesinatos y la relación con una nueva compañera, Sarah Jessica Parker, rápidamente se convirtió en un blanco de críticas mordaces por parte de la prensa especializada.
La película obtuvo una aprobación del 20% en Rotten Tomatoes, uno de los peores resultados de la carrera de Willis, y el actor, en una entrevista televisiva, no dudó en expresar su descontento, calificándola de “patética” y reconociendo que ese fracaso le enseñó más que cualquier éxito.
“Creo que he aprendido mucho más de los fracasos en los que he estado involucrado que de cualquier éxito que haya tenido. Asumo la responsabilidad tanto de las películas que salen bien como de las que apestan, y muchas lo hicieron. Una de ellas fue una película que originalmente se llamaba Three Rivers y cuyo título cambiaron a Striking Distance. Aquello apestaba, fue realmente patético. Pero si no hubiera hecho esa película, no habría dicho ‘nunca más permitiré que me pongan en esa posición’”, declaró.Pero el director Rowdy Herrington también sufrió las consecuencias. La película, plagada de reshoots, cambios de tono y una constante batalla con el estudio, se alejó considerablemente de su visión original. En la época, Bruce Willis era una estrella en ascenso, y Hollywood, como es su costumbre, buscaba maximizar su potencial con una película de acción que recordara, aunque sea superficialmente, el éxito de Jungla de cristal.
La inesperada vuelta a la cima de Striking Distance en Netflix plantea interrogantes sobre el gusto cambiante del público y el poder de la nostalgia. Una película que, a pesar de su pasado turbulento, ha logrado sorprender a propios y extraños, demostrando que incluso los fracasos más sonados pueden encontrar un nuevo público en la era del streaming.