Super mario galaxy: el brillo inicial se desinfla en taquilla
El universo de Mario Bros, esa máquina de generar expectación y euforia en el público, parece haber encontrado un techo. Super Mario Galaxy: La película, pese a su incendiario estreno, clama el título de tercer debut más exitoso de la animación, pero no logra superar las cifras de su predecesora, Super Mario Bros: La película (2023). Un descalabro que, de paso, se anticipaba en las duras críticas de la prensa especializada.

La crítica, implacable con la nueva galaxia
Rotten Tomatoes, ese semáforo de la aprobación, lo ha dictaminado: un 41% de valoración positiva para Super Mario Galaxy, un contraste abismal con el 59% que cosechó la anterior adaptación. No es que la película sea un desastre absoluto – la narrativa, aunque predecible, cumple con lo esencial para el público infantil – pero la falta de originalidad y la ejecución desigual han sido motivo de descontento entre los expertos. Lo que nadie cuenta es que, aunque la crítica se muestra fría, el público mantiene una fidelidad inquebrantable a la franquicia.
El público, fiel a su naturaleza, ha sido más benevolente, otorgando un 90% de aprobación, aunque ligeramente inferior al 95% que recibió la anterior entrega. Este patrón, donde la audiencia y los críticos se desvían considerablemente, no es nuevo en el universo Mario. La nostalgia y la familiaridad son elementos poderosos, capaces de sostener el éxito comercial incluso cuando la calidad artística se resiente.
La cifra habla por sí sola: 59 millones de dólares en taquilla a nivel mundial en su primer fin de semana, con proyecciones que apuntan a superar los 370 millones. Un resultado notable, sí, pero insuficiente para eclipsar el fenómeno que supuso la primera película, que ya acumula 375,6 millones de dólares. La pregunta que flota en el aire es si esta leve desaceleración es una señal de fatiga en la marca o simplemente una corrección tras el éxito desmesurado de 2023.
Con una duración de 1 hora y 38 minutos, Super Mario Galaxy, estrenada el 1 de abril, se presenta como una aventura familiar de animación, comedia y fantasía hablada en inglés. Pero, a pesar de la espectacularidad visual y el cariño con el que se ha recreado el universo de los videojuegos, la película carece del encanto y la frescura que hicieron de su predecesora un verdadero éxito de crítica y público. Quizás, la clave para mantener viva la llama de Mario Bros resida en arriesgar más y explorar nuevas dimensiones narrativas, en lugar de limitarse a reciclar fórmulas probadas.
