Dead or alive 6: el regreso que humilla a los jugadores
Koei Tecmo ha desatado una tormenta de críticas con el relanzamiento de Dead or Alive 6: Last Round en Steam. Lo que prometía ser una celebración del 30 aniversario de la saga de lucha se ha transformado en un ejemplo flagrante de monetización agresiva que ha enfurecido a la comunidad y ha inundado la tienda de Valve de reseñas negativas.

El precio de la 'definitiva': una extorsión digital
La nueva edición, que se presenta como la versión definitiva del juego de 2019, incorpora un modo foto, 29 luchadores (incluyendo cinco descargables) y nuevos trajes. Pero la jugabilidad sigue siendo esencialmente la misma, plagada de carencias evidentes como la ausencia de juego cruzado y rollback netcode, estándares ya consolidados en el género. Lo verdaderamente escandaloso, sin embargo, es la estrategia de Koei Tecmo para forzar a los jugadores a pagar de nuevo por un juego que ya poseen.
La compañía ha retirado la versión original de las tiendas digitales y ha negado cualquier opción de actualización gratuita. Esto obliga a los usuarios que compraron el juego en su momento a desembolsar 39,99 euros para acceder a la edición completa y a los futuros contenidos descargables. La cifra, ya de por sí considerable, palidece en comparación con el coste total del juego, adornado con una avalancha de DLC.
Lo que nadie cuenta es la magnitud de esta avalancha: 440 contenidos descargables, la mayoría a 1,99 euros, pero con algunas joyas que alcanzan los 24 euros, como el conjunto Morphing Ninja Costume Set. La suma total, según los cálculos de la comunidad, se eleva a la asombrosa cifra de 1.707 euros, una cantidad que supera el salario mensual de muchos trabajadores en España. El desprecio por los jugadores, que ven cómo los precios de los DLC se han duplicado incluso respecto a la versión original, es palpable.
La reacción de la comunidad ha sido inmediata y contundente. El 70% de las reseñas en Steam son negativas, y las críticas se centran en la política de monetización que la saga arrastra desde Dead or Alive 5. Un usuario de Steam lo resume con amargura: “Es insultante. Tecmo simplemente ve esto como una franquicia para pervertidos y cree que puede salirse con la suya con lo mínimo indispensable”. Pero la indignación va más allá de los cosméticos: “Los DLC son lo de menos, estoy cabreado porque el juego es horrible”.
Este relanzamiento, lejos de revitalizar la saga, ha servido para exponer una vez más las prácticas depredadoras de Koei Tecmo, que priorizan la extracción de beneficios por encima de la satisfacción de los jugadores. La pregunta que queda en el aire es si esta actitud les permitirá mantener vivo un título que, a pesar de sus virtudes, se ve empañado por una estrategia comercial desmesurada.
