Amazon desmantela lost ark: despidos y dudas sobre el futuro del mmorpg

La sombra de New World se alarga sobre Lost Ark. Tras el cierre de Amazon Games en 2027, la noticia de despidos masivos en el equipo de desarrollo de Lost Ark ha reavivado las sospechas sobre el futuro del popular MMORPG.

¿Está lost ark al borde del abismo?

¿Está lost ark al borde del abismo?

La confirmación, inicialmente divulgada por la community manager Roxanne Sabo en X (antes Twitter), y posteriormente por el productor Henry Stelter y el Community Manager Sean Hamilton, ha sembrado la incertidumbre entre los miles de jugadores del juego. Los despidos, que afectan a figuras conocidas dentro de la comunidad, se producen en un contexto de dudas sobre la salud del proyecto.

La situación no es nueva. Desde hace meses, la comunidad de Lost Ark se pregunta si el juego, a pesar de su popularidad, podrá sostenerse a largo plazo. La reciente decisión de Amazon de cerrar New World, otro título de la compañía, ha alimentado esta preocupación. El cierre de New World, desarrollado internamente por Amazon, generó interrogantes sobre la capacidad de Amazon para mantener el soporte de otros juegos, especialmente aquellos desarrollados por estudios externos como Smilegate, responsable de Lost Ark.

Pero hay un detalle importante: el desarrollo de Lost Ark recae en Smilegate, mientras que Amazon se limita a la localización y la gestión en Occidente. Esto significa que, aunque Amazon decidiera retirarse, podría haber otro editor dispuesto a asumir la responsabilidad del juego en el mercado occidental. Sin embargo, las cifras de jugadores diarios, que rondan los 9.000-12.000, y las reseñas recientes en Steam, mayoritariamente negativas, no transmiten una imagen optimista.

El poder de la nostalgia no ha sido un aliado lo suficientemente fuerte. Las mejoras prometidas el año pasado para el MMORPG no consiguieron revertir la tendencia. La comunidad, que antaño celebró el juego como un faro de esperanza en el género, ahora debate si la historia de Lost Ark está llegando a su fin.

La cifra habla por sí sola: la caída constante de jugadores diarios, un indicador directo de la salud del juego, no inspira confianza. La decisión de Amazon de reducir personal, a pesar de las promesas de seguir mejorando el juego, parece un eco del cierre de New World. Y como con el otro título, la promesa de actualizaciones futuras parece ahora una mera formalidad.

La apuesta por un MMORPG con una estética anime y una jugabilidad frenética, que logró un éxito inicial, no ha logrado mantener el interés a largo plazo. El futuro de Lost Ark, como el de muchos otros MMORPGs, se presenta incierto.

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