Artemisa ii captura una tierra nostálgica: ¿primera foto del lado oculto?
La NASA acaba de liberar una imagen impactante: la Puesta de Tierra captada desde la misión Artemisa II, evocando la melancolía de las primeras fotografías desde la Luna. Pero, como suele ocurrir en la exploración espacial, la historia no es tan sencilla como la Casa Blanca quiere hacernos creer.

El 'earthset', una postal desde la lejanía
A las 00:41:37 (hora peninsular española) del pasado 6 de abril, la tripulación de Artemisa II, mientras la nave Integrity se dirigía hacia el lado oculto de la Luna, logró inmortalizar un espectáculo visual cautivador: nuestro planeta, un disco azul pálido saliendo tras el perfil craterizado del satélite. La imagen, bautizada por la NASA como 'Earthset', muestra nubes arremolinadas sobre Australia y Oceanía, y en primer plano el cráter Ohm, con sus característicos bordes escalonados. Una fotografía que, a primera vista, parece una simple postal, aunque con una carga emocional muy potente.
Pero hay un detalle que la NASA ha tratado de minimizar: la insistencia en que se trata de la primera imagen tomada desde el lado oculto de la Luna es, sencillamente, incorrecta. El Apolo 8, allá por 1968, ya nos regaló vistas similares. Y, por si fuera poco, la sonda soviética Luna 3, en 1959, superó a ambos con creces, proporcionando las primeras imágenes del lado oculto lunar. La historia, como siempre, es más compleja de lo que la narrativa oficial quiere transmitir.
Lo que sí es innegable es el esfuerzo por emular la mítica 'Salida de la Tierra' del Apolo 17, una imagen que definió una era y que se ha convertido en un referente de la exploración espacial. La tripulación de Artemisa II intentó capturar una imagen similar cuando la nave regresara al lado visible de la Luna, pero, por el momento, no hay noticias de éxito. La naturaleza caprichosa de los viajes espaciales no siempre coopera.
Más allá de las disputas sobre quién fue el primero, la imagen de 'Earthset' nos recuerda la fragilidad de nuestro planeta, una canica azul suspendida en la inmensidad del cosmos. Un recordatorio visual de que, a pesar de las ambiciones de la exploración espacial, siempre estaremos ligados a este pequeño punto azul.