Despedida en órbita: cygnus xl libera su carga y desaparece en el pacífico
La Cygnus 23, la primera cápsula Cygnus XL de Northrop Grumman, ha concluido su misión a la Estación Espacial Internacional (EEI) con un aterrizaje controlado en el océano Pacífico. La nave espacial, más grande y capaz que las anteriores, llegó a la EEI el 18 de septiembre con retraso de un día debido a ajustes de seguridad. En su bodega transportaba 4.989 kilos de carga para la tripulación, la estación y experimentos.

La cygnus xl, un avance en tecnología espacial
Con 1,5 metros más de longitud que sus predecesoras, la Cygnus XL puede transportar hasta 2.250 kilos más, un aumento de su capacidad máxima en 1.250 kilos. Su volumen de carga ha crecido a 36 metros cúbicos, permitiendo transportar más materiales y experimentos.
La nave también cuenta con la capacidad de elevar la órbita de la EEI, aunque en esta misión no fue necesaria, y puede suministrar electricidad a experimentos que lleva a bordo. En su primera misión, la Cygnus XL demostró esta habilidad al alimentar unos propulsores coloidales PALOMINO desarrollados por Revolution Space.
La Cygnus 23 llevaba el nombre en honor a William 'Willie' C. McCool, astronauta de la NASA fallecido en el desastre del transbordador espacial Columbia en 2003.
