Europa atascada: el 37% de sus servidores web dependen de ee.uu.

La soberanía digital europea se tambalea. Un estudio reciente de CipherCue revela una dependencia alarmante: más de un tercio de los servidores que alojan la web de empresas europeas están ubicados en Estados Unidos, un dato que pone en entredicho los esfuerzos por construir una infraestructura digital independiente.

Una dependencia alarmante: el 37.4% en manos de ee.uu.

El análisis, que ha examinado 19.450 empresas de siete países europeos – Reino Unido, Países Bajos, Italia, España, Francia, Alemania y Polonia – demuestra que Cloudflare, el gigante del tráfico web, domina el panorama, operando en el 44.900 webs estudiadas. Esta supremacía es aún más evidente cuando se evalúa la dependencia de proveedores estadounidenses: un asombroso 67.5% del tráfico del Reino Unido, un 53.6% en los Países Bajos y un 48.4% en Italia, se sirve a través de servidores ubicados en Estados Unidos.

España, lejos de liderar la transición hacia una digitalización autónoma, se sitúa en la parte baja de la tabla, con un 44.6% de su infraestructura digital dependiente de EE.UU. El estudio específico de 1.427 entidades españolas revela que 637 de ellas confían en proveedores estadounidenses, siendo Cloudflare el proveedor más utilizado (329 webs), seguido por Amazon (128 webs) y otros proveedores estadounidenses (180 webs).

La brecha digital y la soberanía en juego

La brecha digital y la soberanía en juego

Esta situación no es simplemente una cuestión técnica; es un reflejo de la vulnerabilidad en materia de seguridad y control. Las empresas españolas, y en general europeas, están a merced de las políticas y decisiones de las empresas estadounidenses, exponiéndose a riesgos geopolíticos y a posibles interrupciones en el servicio. El informe subraya que, más allá de la mera ubicación física de los servidores, se trata de la dependencia de la infraestructura esencial que sustenta la presencia online de estas organizaciones.

Polonia, la excepción

Un dato curioso del estudio es la relativa independencia de Polonia, que con un 18.8% de su infraestructura dependiente de EEUU, se distancia del resto de los países analizados. Esto sugiere que la estrategia de diversificación y búsqueda de alternativas locales podría estar dando sus frutos en algunos mercados.

Pero hay un detalle. La Comisión Europea ha respondido a esta situación con la iniciativa EURO-3C, una infraestructura pública digital paneuropea, en un intento de construir una alternativa robusta y segura. Sin embargo, la velocidad de implementación y la capacidad de generar un impacto real aún están por verse. La pregunta que queda en el aire es si Europa está avanzando lo suficientemente rápido para cerrar la brecha digital y asegurar su soberanía tecnológica, o si se seguirá anclada a las cadenas de suministro estadounidenses.