India apuesta fuerte: la ia resucita el cine en un mercado en crisis
En un giro inesperado, India, un país que ha sentido el golpe del avance de la inteligencia artificial en otros sectores, está abrazándola con fervor en su industria cinematográfica. Lejos de temer la disrupción, estudios indios están pioneros en el uso de la IA para revolucionar la producción, desde el rodaje y el doblaje hasta la reconstrucción de escenas, en una apuesta audaz que podría redefinir el futuro del Entretenimiento.
La ia como salvavidas: reducción drástica de costes
La cifra habla por sí sola: en géneros tan demandados como la mitología y la fantasía, algunos estudios han visto cómo la IA les permite reducir los costes de producción hasta en una quinta parte. Este ahorro, combinado con una aceleración en los tiempos de producción – que pueden disminuir hasta en una cuarta parte – supone un aliciente crucial para una industria que vive bajo la presión constante de estrenos.
Pero hay un detalle que pone en perspectiva esta situación: el número de entradas vendidas en cines indios ha caído casi 200 millones en poco más de cinco años, pasando de 1.030 millones en 2019 a 832 millones en 2025. Paradójicamente, la taquilla ha marcado un récord de 1.210 millones de euros en 2025, lo que sugiere que el público sigue dispuesto a gastar, pero con mayor selectividad y en menos éxitos. La respuesta, según parece, está en la IA.

De hanuman a durga: dioses generados por algoritmos
Abundantia Entertainment, por ejemplo, ha anunciado una inversión de 9,5 millones de euros en un estudio de IA, con la esperanza de que este movimiento contribuya por un tercio a sus ingresos. Y no es la única: Collective Artists Network está preparando ocho títulos generados por IA, centrados en deidades como Hanuman, Krishna, Durga o Kali, una estrategia que busca explotar el rico legado cultural del país.
La apuesta por la IA no está exenta de riesgos. El reciente lanzamiento de Mahabharat en versión IA por JioStar ha generado un revuelo: con 27 millones de visualizaciones, la serie ostenta una paupérrima calificación de 1,4 sobre 10 en IMDb, lo que evidencia que la calidad no siempre acompaña a la innovación tecnológica. La sincronización labial con IA, sin embargo, se perfila como el verdadero campo de batalla, dada la complejidad de traducir y adaptar películas a las 22 lenguas oficiales y cientos de dialectos del país.
Google, Microsoft y Nvidia ya están en la mira de los estudios locales, conscientes de que India podría convertirse en el laboratorio más ambicioso para el cine impulsado por la inteligencia artificial. La rapidez con la que el país está adoptando esta tecnología, a pesar de las críticas y los desafíos, plantea una pregunta: ¿Estamos ante el nacimiento de una nueva era en la industria cinematográfica, o ante una burbuja tecnológica destinada a estallar?
La India, con su mezcla de tradición y vanguardia, parece decidida a apostar por lo segundo. El tiempo dirá si esta audaz apuesta resulta rentable, pero una cosa es segura: la industria cinematográfica india ya nunca volverá a ser la misma.
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