Kojima impone una obsesión por el disfrute: el segundo 'death stranding' busca la satisfacción total del jugador
Hideo Kojima ha dejado claro a su equipo que el objetivo principal de Death Stranding 2: On the Beach es que los jugadores encuentren una experiencia gratificante desde el principio hasta el final. La exigencia, confirmada por el diseñador jefe Hiroaki Yoshiike, es simple: ‘más gente disfrutando del juego hasta el último crédito’.

Una obsesión por la experiencia, nacida de la crítica inicial
La revelación, que llega tras las modificaciones de última hora realizadas por Kojima en el desarrollo, justo antes del lanzamiento del primer título, es sorprendente. El propio músico Yoann “Woodkid” Lemoine había señalado que el director japonés propuso cambios significativos en el juego, a raíz de las pruebas de juego, debido a que los resultados eran “demasiado buenos” y no deseaba que la obra perdiera su singularidad. Se buscaba evitar que el juego se volviera demasiado accesible o, por el contrario, demasiado olvidado.
Yoshiike explica que el primer Death Stranding, si bien introdujo los conceptos clave y el mundo del juego, fue percibido como “un poco lento”. En el nuevo título, la estrategia es diferente: se ha optado por una menor carga de worldbuilding, priorizando la accesibilidad para el jugador general, sin sacrificar la narrativa principal. ‘Para los completistas, pueden disfrutarlo al máximo, pero para aquellos que no se toman la historia tan en serio, hemos asegurado que puedan seguirla a través de elementos complementarios dentro del juego’, señala Yoshiike.
Las modificaciones responden, en gran medida, a la necesidad de facilitar la recomendación del juego a nuevos jugadores. Los datos de progreso muestran un aumento significativo en la cantidad de usuarios que alcanzan el final de la aventura, una mejora notable respecto a la primera entrega. La compañía ha implementado ajustes de gameplay, nuevas opciones de dificultad (incluida la ‘To The Wilder’) y mejoras en la compatibilidad con hardware, incluyendo el modo ultrawide para PS5 y PC, así como una resolución de hasta 4K. La última actualización del juego, disponible ya para ambas plataformas, incluye incluso 21:9 ultrawide mode, además de nuevos objetos, combates contra jefes rejugables y live-action cutscenes.
En definitiva, Death Stranding 2: On the Beach se presenta como un secuela que reafirma la promesa del original, y según la crítica, es 'un triunfo'.