Maegor i: el rey targaryen que la historia olvidó (y debería temer)
Si creías que los intrigos y la crueldad de los Lannister en Juego de Tronos eran lo peor que Westeros ha visto, prepárate para conocer a Maegor I Targaryen. Un personaje oscurecido por la leyenda de su padre, Aegon el Conquistador, y por el reinado del Rey Loco, Maegor es quizás el monarca más despiadado y olvidado de la historia de los Siete Reinos, un tirano cuyo ascenso al trono estuvo marcado por la usurpación, la traición y un odio visceral hacia la fe dominante.
El hijo sombra del conquistador
Maegor, segundo hijo de Aegon I y su hermana-esposa Visenya, nació en la sombra de su hermano mayor, Aenys. Aunque superior en combate y un jinete de dragón formidable – montaba a Balerion el Terror Negro, el dragón más grande que jamás haya volado – su posición en la línea sucesoria se diluyó con el nacimiento de los hijos de Aenys. Sin embargo, la ambición y la sed de poder ardían en el corazón de Maegor, alimentadas por un resentimiento latente y un profundo desprecio por las normas.
Su exilio, producto de sus turbulentas relaciones amorosas, fue solo el preludio de un acto de traición que cambiaría el destino de Westeros. La muerte de Aenys, orquestada por Maegor, lo dejó a él como el heredero legítimo. Aprovechando la ausencia de su sobrino Aegon, quien se encontraba de viaje por el reino, Maegor irrumpió en el funeral de su hermano, reclamando el Trono de Hierro con Balerion a su lado. Un espectáculo de poder y desprecio que marcaba el inicio de un reinado de terror.

Persecución religiosa y danzas de dragones
El reinado de Maegor I se caracterizó por una brutal persecución a la Fe Antigua, especialmente a los facciones más extremistas. Consideraba a sus seguidores como herejes y los sometió a un régimen de terror. Pero la violencia de Maegor no se limitó a la represión religiosa; su ambición desmedida lo llevó a enfrentarse a su propio sobrino, Aegon, en la primera Danza de Dragones registrada en la historia de Westeros. La batalla fue desigual: Maegor, montado en Balerion, aniquiló a Aegon y a su dragón sin apenas esfuerzo.
Lo que pocos recuerdan es la macabra estrategia de Maegor para silenciar una posible rebelión: Tras la muerte de su madre, Visenya, la mujer de su hermano Aenys escapó de Rocadragón, llevando consigo a su sobrino Viserys. Maegor, en un acto de crueldad inimaginable, capturó a Viserys, lo torturó hasta obtener información sobre el paradero de su cuñada y, al no conseguir nada, lo asesinó, dejando su cuerpo en un jardín para atraerla de vuelta a Desembarco del Rey.

Un trono que muerde
El final del reinado de Maegor I fue tan abrupto como su ascenso. En la víspera de una batalla contra su sobrino Jaehaerys, quien lideraba una rebelión para derrocarlo, Maegor pasó toda la noche absorto en pensamientos sobre el Trono de Hierro. A la mañana siguiente, lo encontraron muerto, atravesado por los propios brazos del trono, una muerte que alimentó la leyenda de un Trono de Hierro consciente, capaz de elegir a sus ocupantes – una teoría que se vería reforzada años más tarde por la trágica muerte de Viserys I.
Si HBO decidirá explorar este oscuro capítulo de la historia Targaryen es incierto, pero la figura de Maegor I es demasiado rica y compleja para ignorarla. Tal vez lo veamos en una aparición breve en la película sobre la Conquista de Aegon, aunque su nacimiento posterior a los hechos. En cualquier caso, una adaptación de su reinado sería un festín de intrigas y violencia, una exploración de la ambición desmedida y la corrupción del poder que dejaría a los espectadores sin aliento.