Marathon: bungie redefine el shooter de extracción, ¿renace la saga?

El regreso de Marathon, un nuevo título de Bungie, ha generado una mezcla de emociones encontradas. La experiencia es una montaña rusa de expectativas, decepciones, y una calma inesperada al final. Este juego, un shooter de extracción, no es para todos, pero sí representa un hito en el género.

La industria de videojuegos triple A se caracteriza por su imprevisibilidad, pero Marathon se erige como un experimento audaz. Bungie, tras años de éxito con Destiny, se atreve con un enfoque diferente en el género de extracción, un nicho que ha sido objeto de controversia. El juego no pretende ser una simple imitación de fórmulas probadas, sino una reinvención con su propia identidad.

Una apuesta arriesgada, pero con potencial

Una apuesta arriesgada, pero con potencial

Desde el principio, Marathon presenta un desafío considerable. A diferencia de otros shooters de extracción más accesibles, este juego exige paciencia y estrategia. La curva de aprendizaje es pronunciada, especialmente al principio. Sin embargo, esa dificultad inicial es precisamente lo que lo distingue. La IA enemiga es astuta, los mapas son intrincados y la necesidad de planificar cada movimiento obliga a un enfoque estratégico.

Lo más notable de Marathon es su diseño de mapas. A diferencia de los espacios abiertos y peligrosos que suelen caracterizar a este tipo de juegos, Marathon ofrece entornos más cerrados, reminiscentes de los mapas de Destiny, pero con una densidad y complejidad que recuerdan a la saga original de 1994. Esta característica permite una experiencia de juego más táctica y controlada, pero no por ello menos intensa.

El modo Crioarchivo, una experiencia PvE que se desbloquea los fines de semana, es un punto fuerte. Este nivel, que exige coordinar a un equipo para superar desafíos complejos, ofrece una experiencia que se aleja de la típica estructura de juego de extracción. La posibilidad de acumular recursos y utilizar llaves para acceder a este contenido añade una capa de profundidad estratégica a la partida.

El diseño de los personajes, aunque no particularmente original, se beneficia de una sólida ejecución. Los distintos 'armazones' (clases jugables), cada uno con habilidades únicas, ofrecen una variedad de estilos de juego. La sensación de progreso es constante, incluso cuando se pierde equipo, gracias a un sistema de recompensas que incentiva la exploración y la experimentación.

A pesar de sus fortalezas, Marathon no está exento de defectos. El sistema de 'loot', aunque bien equilibrado, podría resultar frustrante para algunos jugadores. La necesidad de dedicar tiempo a reunir recursos y optimizar el equipo puede ser percibida como un obstáculo. Además, la naturaleza exclusiva del modo Crioarchivo, que solo se puede acceder durante fines de semana, limita su accesibilidad, pero la experiencia que ofrece justifica el esfuerzo.

Marathon no pretende ser el juego de extracción más accesible ni el más rápido. Se posiciona como una experiencia más profunda, estratégica y con un ritmo que se adapta a aquellos que buscan un desafío. La sensación de progreso, el manejo de armas satisfactorio y la IA agresiva contribuyen a una experiencia que recompensa la paciencia y la planificación. Bungie ha demostrado que el género de extracción aún tiene margen de mejora y que su nuevo título es un ejemplo de cómo revitalizarlo. Se trata de una iteración que, aunque no perfecta, ofrece una experiencia completa y gratificante, y que podría ser el punto de inflexión que el género necesitaba.

Marathon ofrece un juego muy definido para los que buscan una experiencia de extracción que va más allá de la simple acción. Una experiencia que exige estrategia, paciencia y habilidad, pero que recompensa con un sistema de progresión sólido y un diseño de mapas inteligente. Bungie ha demostrado que aún puede sorprender al mercado, y que la saga Marathon tiene un futuro prometedor.