Miyamoto: el ojo crítico detrás de mario y pikmin
Shigeru Miyamoto, el genio creativo detrás de Mario y Pikmin, no solo es un diseñador de videojuegos; es el espectador más importante de sus propias creaciones. Así lo reveló una entrevista exclusiva en el Museo Nintendo de Kioto, donde Miyamoto y Chris Meledandri, fundador de Illumination, compartieron detalles sobre la colaboración para las exitosas películas de Mario, y la ambiciosa misión de llevar Pikmin a todas partes.
La nostalgia como motor creativo
El Museo Nintendo se erige como un templo de la memoria, un lugar donde la historia de una compañía y sus personajes cobran vida. Para Miyamoto y Meledandri, este entorno ha sido fundamental en el proceso creativo de las películas de Mario. No se trata de un mero ejercicio de nostalgia, sino de un viaje a las raíces de la franquicia, donde cada personaje, cada diseño, cada melodía, representa una pieza clave de un rompecabezas gigantesco.
La selección de personajes “vintage” para las películas, como R.O.B. the Robot, Mouser y Wart, no es un capricho. Surge de la propia dinámica creativa, de la conversación constante entre el equipo de Illumination y la visión de Miyamoto. Como afirma Meledandri, “no nos sentamos a planificar qué personajes aparecerán; las ideas surgen del proceso creativo y, crucialmente, del instinto de Miyamoto-San sobre si la integración se siente ‘correcta’.”

Del brooklyn al universo galáctico de mario
Una de las decisiones más comentadas fue la elección de saltar directamente al universo de Super Mario Galaxy en la secuela. ¿Por qué no seguir con Super Mario World o Mario 64? La respuesta de Miyamoto es reveladora: “Cuando decidimos incluir a Donkey Kong Country cerca del Reino Champiñón, me di cuenta de que la mayor parte de la película se desarrollaría allí. Expandir la historia al universo de Galaxy simplemente tenía sentido, ya que no es un universo que exista sobre Brooklyn, sino sobre el Reino Champiñón.” La libertad creativa, según Meledandri, es clave: “Queremos evitar ser demasiado predecibles y buscar ideas visualmente y emocionalmente atractivas, como las que ofrece el universo de Galaxy.”
La misión pikmin: conquistar el mundo
Pero la verdadera joya de la entrevista fue la revelación del compromiso de Miyamoto con Pikmin. No se trata de una simple aparición en la película, sino de una “misión” personal: incluir Pikmin en cada producto Nintendo posible. “Estoy esperando con anticipación las ideas que puedan surgir de Illumination,” afirma Miyamoto, revelando una ambición que va más allá del entretenimiento. La inclusión de Pikmin en Super Mario Galaxy es solo el comienzo de una campaña para dar a conocer a estas entrañables criaturas al mundo entero.
La evolución del personaje: mario, un “ser humano”
El proceso de transformar el pixelado Mario de los videojuegos en un personaje 3D creíble para la gran pantalla ha sido un ejercicio de transformación constante. Miyamoto enfatiza que Mario, como cualquier personaje, evoluciona con el tiempo. “Cuando se convierte en una película,” explica, “se convierte en una persona. Un ‘personaje’ que ha pasado por pruebas y ha crecido.” Este proceso de maduración, de desarrollo emocional, es lo que, según Miyamoto, hace que Mario sea un personaje tan atractivo y relatable.
Meledandri añade que el equipo de diseño de Illumination comienza con la iteración más reciente de Mario de Nintendo, y a partir de ahí, a través de un proceso de “descubrimiento”, se introducen pequeños cambios y evoluciones en el diseño para que se adapte al formato cinematográfico. La clave, según ambos, es encontrar un equilibrio entre la fidelidad al diseño original y la necesidad de crear un personaje que sea visualmente impactante en la pantalla grande.
La entrevista concluyó con una nota optimista, con Miyamoto expresando su satisfacción por ver a Mario evolucionando y compartiendo la pantalla con otros personajes icónicos de Nintendo. La jugada maestra del genio creativo es clara: no solo crear videojuegos memorables, sino también construir un universo expansivo que continúe cautivando a nuevas generaciones de fanáticos, un universo donde, como bien apuntó Miyamoto, “el equipo realmente es una familia Nintendo”.
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