Pozuelo sin internet: la a5 sigue siendo un quebradero de cabeza

La paciencia de los vecinos de Pozuelo, especialmente en la Colonia Jardín, zona de Campamento N y alrededores, ha llegado a su límite. Las obras de la A5, que prometían mejorar la movilidad, se han convertido en una pesadilla para quienes dependen de una conexión a Internet estable, y la situación, lejos de mejorar, se agrava.

Un cable troncal da la lata. otra vez

El pasado sábado ya os informamos sobre los problemas, pero la realidad es que, más de 48 horas después, la situación sigue sin resolverse. Acciona, la constructora responsable, ha vuelto a cortar un cable troncal de fibra, sumiendo a la zona en la oscuridad digital. Lo que comenzó como un inconveniente puntual se ha transformado en una crisis prolongada, dejando a usuarios de Movistar sin acceso a la red.

La operadora, visiblemente fastidiada, se enfrenta a una situación recurrente. Cada corte de cable implica movilizar equipos técnicos para reparar una infraestructura que no han dañado ellos. Los usuarios, por su parte, se ven obligados a soportar largas horas sin conexión, una experiencia cada vez más frustrante. No es solo un problema de Entretenimiento; el teletrabajo, la educación online y la gestión de servicios básicos se ven seriamente afectados.

La reparación: un proceso más complejo de lo esperado

La reparación: un proceso más complejo de lo esperado

La reparación de un cable de fibra óptica es una tarea delicada que requiere precisión y tiempo. El protocolo estándar implica la localización del corte mediante un OTDR (reflectómetro óptico), un empalme por fusión a temperaturas cercanas a los 1.800 °C, y una certificación exhaustiva para garantizar la mínima pérdida de señal. Normalmente, este proceso debería durar alrededor de 8 horas. Pero, según fuentes internas de ADSLZone, la complejidad de esta avería ha escalado considerablemente.

En este caso, no basta con un simple empalme; se requiere una nueva canalización, lo que prolongará significativamente los plazos de reparación. Movistar ha confirmado la avería a través de sus redes sociales, pero la falta de una fecha estimada para la solución completa añade incertidumbre y frustración a los usuarios. La respuesta de Maribel, una representante de Movistar, a un usuario en Twitter (“Esperamos que eso pronto”) no ha hecho más que avivar el malestar general.

La pregunta que flota en el aire es: ¿hasta cuándo? Mientras tanto, los vecinos de Pozuelo se ven privados de un servicio esencial, atrapados en una situación que parece no tener fin a corto plazo. Las obras de la A5, lejos de ser un avance, se han convertido en un símbolo de la precariedad de las infraestructuras y la falta de coordinación entre las empresas constructoras y las operadoras de telecomunicaciones.