Ryse: son of rome, el juego que podría haber sido una saga épica
En el lanzamiento de Xbox One a finales de 2013, Ryse: Son of Rome causó sensación con sus gráficos impresionantes y combate sangriento ambientado en la Antigua Roma. Sin embargo, su corta duración y falta de variedad jugable pronto lo condenaron a ser un título de un solo día.

La intención original era expandir la saga a través de diferentes eras históricas
Algunos desarrolladores que trabajaron en Crytek durante el desarrollo de Ryse: Son of Rome confirmaron a IGN que la intención original era crear una saga con entregas ambientadas en imperios y épocas diferentes, similar a la exitosa franquicia de Assassin's Creed. Entre los escenarios propuestos se encontraba Japón feudal, con un equipo especial interesado en explorar la invasión mongola, recordando a Ghost of Tsushima.
Además, se planeaba un juego ambientado en la Islandia vikinga, pero todo se canceló debido a que Ryse: Son of Rome fracasó en ventas, incluso en 2014 salió a la luz que ni Crytek ni Microsoft estaban realmente interesados en hacer una secuela.
La disputa entre Crytek y Microsoft sobre quién debía quedarse con los derechos de la IP, sumada a los problemas financieros del estudio alemán, finalmente enterró cualquier plan de futuro para la saga.
