Spectrum de isar aerospace: el despegue que se desinfló a tres segundos
Un suspiro colectivo recorrió Andøya anoche cuando, a escasos tres segundos del despegue, Isar Aerospace abortó el segundo intento de lanzamiento de su cohete Spectrum. La esperanza de presenciar el nacimiento de la primera empresa europea privada en alcanzar la órbita se diluyó en la bruma del fiordo noruego, dejando a la compañía y a la comunidad espacial europea en una situación de incertidumbre.

La embarcación despistada y el problema oculto
Después de superar las complicaciones técnicas que forzaron la cancelación del primer intento en enero y de esperar pacientemente a una ventana meteorológica favorable, todo parecía alineado para la misión “Onward and Upward”. El retraso inicial, provocado por la presencia de una embarcación intrusiva en la zona de seguridad, ya había alterado los planes, pero el verdadero revés llegó en la fase final de la cuenta atrás. Los sistemas de control detectaron una anomalía imprevista, obligando a la suspensión del lanzamiento cuando faltaban esos angustiosos tres segundos para el despegue.
La cifra habla por sí sola: Spectrum, un cohete de 28 metros de longitud y dos de ancho, diseñado para transportar hasta 1.000 kilos a órbita baja terrestre o 700 en órbita sincrónica al Sol, quedó a las puertas del espacio. Su diseño de dos etapas, impulsado por motores Aquila-SL y Aquila-Vac desarrollados íntegramente por Isar Aerospace, prometía revolucionar el acceso al espacio para empresas y agencias espaciales europeas.
Pero hay un detalle que complica el panorama: aún no se conoce la naturaleza exacta del problema que surgió a T-3 segundos. La compañía se ha negado a ofrecer detalles concretos, limitándose a anunciar que se investigará a fondo antes de intentar un nuevo lanzamiento. El primer fracaso, recordemos, se debió a la apertura prematura de una válvula de purga, una falla mecánica que desencadenó una pérdida de control y la posterior autodestrucción del cohete.
La misión “Onward and Upward” pretendía validar los sistemas críticos del Spectrum en condiciones reales, llevando a bordo cinco CubeSats (Platform 6, TriSat-S, SpaceTeamSat 1, FramSat 1 y CyBEEsat) y el experimento Let It Go de Dcubed, que debía permanecer acoplado al cohete durante el vuelo. El aborto ha retrasado, por tanto, la puesta en marcha de estos proyectos científicos y la demostración del potencial del cohete europeo.
Si bien la primavera augura mejores condiciones meteorológicas, la verdadera incógnita radica en la capacidad de Isar Aerospace para identificar y corregir la causa del fallo. El futuro del Spectrum, y quizás el de la ambición europea de conquistar el espacio de forma independiente, pende de un hilo.