State of decay 3: el tráiler de 2020 era solo un sueño en word
Seis años. Casi seis años desde que Undead Labs nos prometiera un apocalipsis zombi de mundo abierto con un tráiler que, a día de hoy, resulta casi una burla. State of Decay 3, ese título que ha marcado el paso del tiempo en el calendario de Xbox, ha sufrido una metamorfosis tan radical que su presentación inicial, en el Xbox Games Showcase de 2020, se revela ahora como una simple hoja de ruta, un documento de Word con aspiraciones cinematográficas.
La confesión que lo cambia todo: un tráiler sin juego
Philip Holt, director del estudio Undead Labs, ha destapado la verdad en una reciente entrevista. Lo que vimos aquel día no era un tráiler de un juego en desarrollo, sino un concepto, una aspiración plasmada en una cinemática producida por Blur, un estudio especializado en efectos visuales, cuando ni siquiera existía un equipo asignado al proyecto. Cuatro o cinco personas, según Holt, fueron los arquitectos de esa visión, un embrión que se materializó en un documento de texto. La honestidad, aunque tardía, es encomiable, pero la pregunta que flota en el aire es: ¿por qué Microsoft eligió mostrar algo así en un evento de presentación?
Algunos apuntan a que fue un relleno innecesario, un espejismo para llenar el hueco entre anuncios más concretos. Lo cierto es que la distancia entre ese tráiler de 2020 y el estado actual del juego es abismal. Aunque el Xbox Games Showcase de 2024 nos ofreció una visión ligeramente más tangible, el proyecto aún se encuentra lejos de la línea de meta.

De zombis ciervos a una ambientación familiar
La evolución ha sido drástica. El icónico zombi ciervo, que deslumbró a muchos espectadores en aquel primer tráiler, ha sido descartado. “No vamos a hacer animales zombie. Sin ciervo zombie,” ha afirmado Holt, dejando claro que la visión original ha sido replanteada por completo. Afortunadamente, la ambientación general y el tono apocalíptico, aunque alterado en su diseño, se mantendrán presentes en la versión final.
Las pruebas cerradas, previstas para 2026, serán cruciales para pulir el juego. Se espera que este año se celebren pruebas cerradas, lo que permitirá refinar el mundo abierto, el sistema de combate, la gestión de recursos y otros aspectos fundamentales. Un lanzamiento realista podría situarse en 2027, una fecha que, con suerte, no estará acompañada de más revelaciones incómodas sobre el desarrollo.
La lección queda aprendida: desconfiar de los tráilers que no muestren el gameplay. La promesa de un juego, por más espectacular que parezca en un videoclip, es solo eso, una promesa. La verdadera prueba de fuego reside en la jugabilidad, en la experiencia que ofrece el título una vez que está en nuestras manos. Y en el caso de State of Decay 3, todavía nos queda un largo camino por recorrer.
