Netflix sube de precio: un juego de azar con la suscripción
Otra vez. Netflix ha decidido que tu bolsillo es un mejor lugar para gastar, encareciendo sus planes de suscripción a partir de hoy. La plataforma, que ostenta un crecimiento sorprendente tras añadir 23 millones de usuarios en el último año, parece no aprender de sus propios éxitos.

Aumentos constantes: una historia repetida
Los planes estándar, con y sin anuncios, se disparan: el ‘ad-supported’ ahora cuesta 8,99€ al mes, un euro más que antes. El ‘Standard’ con publicidad, que permite compartir la cuenta en dos dispositivos, asciende a 19,99€, y el ‘Premium’, con su resolución Ultra HD y HDR, se posa en 26,99€. Estos incrementos llegan apenas dos meses después de que Netflix aumentara sus precios en enero, a pesar de ese mismo repunte de suscriptores.
La estrategia, en apariencia, es simple: consolidar la base de usuarios y aprovechar el atractivo de contenidos como KPop Demon Hunters o las series de One Piece que parecen mantener a la gente enganchada a pesar de las subidas. Pero es un juego de azar. La eliminación del plan ‘Basic’ en 2023, y los incrementos previos en 2023 y 2022, demuestran una política de precios que parece más un ciclo constante que una estrategia sostenible.
La compañía, que hasta hace poco se encontraba en una batalla por la adquisición de Warner Bros. Discovery – una oferta que finalmente se desvaneció – ha mostrado una notable resistencia a pesar de estos aumentos. El gigante del streaming cerró el ejercicio con 325 millones de suscriptores y un volumen de ingresos de 45.200 millones de dólares, un aumento del 16% interanual. Un dato que, para ser honesto, deja de impresionar cuando se considera la sucesión de subidas.
En definitiva, Netflix sigue apostando por la fórmula del ‘todo vale’ en la guerra por la atención del espectador. Y nosotros, los usuarios, seguimos pagando la cuenta.