La cnmc castiga a streamers por publicidad engañosa: un duro golpe a la regulación de la era digital
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto un nuevo capítulo en la batalla por la regulación de los creadores de contenido en España, imponiendo multas significativas a Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter por incumplimientos en la publicidad de sus plataformas.

Un control inédito y su impacto en la industria
Hasta ahora, el ecosistema de los streamers, que acumula audiencias equivalentes a las de la televisión tradicional sin estar sujetos a las mismas obligaciones legales, se ha mantenido en una zona gris. La CNMC, con un nuevo sistema de vigilancia implementado a partir del pasado 14 de julio – que incluye la contratación de una empresa portuguesa especializada – ha decidido acabar con esa impunidad, enviando un mensaje contundente sobre la necesidad de proteger al consumidor.
Las sanciones, lejos de ser meras formalidades, revelan la gravedad de las infracciones. Ibai Llanos, por ejemplo, ha tenido que pagar 710 euros, rebajados a 568 por un pago anticipado, por no identificar correctamente una marca de bebida en varios vídeos publicados en X/Twitter durante la presentación de La Velada. Jordi Wild, por su parte, ha sido sancionado con 1.543 euros, reducidos a 1.241, por emitir combates de lucha extrema sin calificación por edades ni medidas de protección para menores. La multa más elevada, 1.779 euros rebajados a 1.067 si se paga pronto, recae sobre Nachter, acusado de promocionar antigripales en Redes Sociales sin cumplir con los requisitos legales para la publicidad de medicamentos.
Lo realmente preocupante no es tanto la cuantía de las multas – que, en comparación con las facturaciones anuales de los implicados, parecen casi simbólicas – sino la confirmación de que la CNMC está dispuesta a actuar con firmeza. El Tribunal Supremo ya había dictado una multa de 90.001 euros a un laboratorio farmacéutico en 2025 por omitir el precio de un medicamento en su publicidad, una decisión que sirve de precedente y subraya la seriedad con la que se toman estos casos. La diferencia es abismal: la farmacéutica pagó una cifra que, para los streamers, equivale a una miseria.
Este control, implementado con una inversión de 32.000 euros, busca identificar a los creadores de contenido más influyentes en Instagram, TikTok y YouTube, a la hora de detectar anuncios que no cumplen con la legislación vigente. Hasta ahora, la tarea recaía en una labor manual y poco efectiva. Ahora, la CNMC apuesta por un sistema de vigilancia tecnológico, aunque la eficacia real de esta medida aún está por verse. Un estudio previo del Ministerio de Consumo ya había detectado que el 77,75% de los streamers analizados incumplía la obligación de identificar sus anuncios correctamente.
Las multas podrían ser solo el principio. La ley permite imponer sanciones de hasta el 5% de la facturación anual de las empresas, con un máximo de 750.000 euros, lo que deja margen para endurecer las medidas en el futuro. La realidad es que, hasta el momento, los creadores de contenido parecen estar operando con una notable laxitud en cuanto a la publicidad, y la CNMC no parece dispuesta a tolerar esta situación. La Velada del Año 6, por ejemplo, demuestra la capacidad de estos eventos para atraer a millones de espectadores, pero también pone de manifiesto la necesidad de regular este nuevo fenómeno social y económico. La próxima Velada del Año 7, con Willyrex a cargo, podría ser una prueba de fuego para esta nueva estrategia regulatoria.
