Adiós, gaming asequible: los portátiles se disparan a precios inéditos

El espejismo del portátil gaming barato ha desaparecido. En España, los modelos de entrada ya rozan los 1.400 euros, una realidad que golpea al bolsillo del consumidor y anuncia un cambio radical en el mercado. ¿La razón? Una escasez de componentes clave que está disparando los precios a niveles nunca vistos.

La brecha se amplía entre gama media y alta

La brecha se amplía entre gama media y alta

Si creías que el problema se limitaba a las opciones más económicas, te equivocas. El salto a modelos con especificaciones decentes – un OMEN 16 con RTX 5060, 32 GB de RAM y 1 TB de SSD – exige ahora desembolsar 1.799 euros. Esta escalada no se detiene: el Alienware 16 Area-51, la joya de la corona para muchos, arranca en 2.549 euros, pudiendo superar los 4.499 euros según la configuración. El margen entre lo “asequible” y lo premium se ha ensanchado de forma alarmante.

La raíz del problema reside en la escasez de DRAM y NAND, componentes esenciales para la fabricación de estos equipos. Pero hay un detalle que pocos analizan: esta situación no es coyuntural, sino que forma parte de una tendencia más amplia. Las consultoras TrendForce e IDC prevén un encarecimiento generalizado de los componentes, con un posible aumento del 40% en el precio de un portátil convencional, elevándolo hasta los 1.100 euros.

Framework, la marca conocida por su transparencia en la gestión de costes, ha sido un claro ejemplo de este incremento: el precio de su memoria DDR5 ha subido de 11 a 16 euros por GB. IDC, por su parte, anticipa una disminución en las ventas de PC en 2026, pero con un aumento en el valor medio de cada unidad vendida. Gartner va un paso más allá, estimando que la memoria podría representar hasta el 23% del coste total de un PC. La ecuación es simple: las marcas buscan proteger sus márgenes, empujando el gaming hacia segmentos más premium y dejando de lado las opciones asequibles.

La consecuencia directa para el jugador es clara: se avecina una era de portátiles gaming más caros y con menos margen para la innovación en los modelos de gama baja. Gartner, de hecho, pronostica que el segmento de PC por debajo de los 500 euros podría desaparecer para 2028. El sector, en definitiva, se reorganiza en torno a un nuevo paradigma: menos volumen, mayor precio.

La pregunta ya no es si podremos permitirnos un portátil gaming, sino qué sacrificios estaremos dispuestos a hacer para seguir disfrutando de nuestros juegos favoritos. El futuro del gaming en portátiles se antoja más selecto y, lamentablemente, menos accesible.