Dark outlaw: sony cierra otra joya y revela un secreto inesperado

Sony ha cerrado de nuevo una de sus propias estancias creativas, Dark Outlaw, poniendo fin a un proyecto que, según parece, no iba a ser la próxima gran adicción para los jugadores. La noticia, que ha saltado a la luz gracias a un antiguo diseñador junior, JCbackfire, a través de un livestream en Twitch, revela que la compañía no apostaba por otro shooter live-service, como ya había sucedido con Firewalk Studios.

Un final agridulce para un equipo de élite

JCbackfire, que trabajaba como diseñador junior, describe un ambiente de trabajo excepcional. “Estaba emocionado por ir a trabajar cada día, lo cual es un verdadero regalo”, afirma, “y no cambiaría mi tiempo en ese estudio por nada del mundo, aunque fuera un ‘sucked’”. El cierre, efectivamente, ha supuesto un golpe duro para el equipo, un grupo de profesionales de primer nivel que, según se desprende de las declaraciones de Jason Blundell, el líder del estudio, se despidieron con abrazos y un sentimiento de decepción compartida. “Las conexiones, las relaciones, las cosas que hemos construido… eso es el profesionalismo”, explica Blundell, evocando un ambiente de camaradería que, a pesar de la incertidumbre, se valora enormemente.

El juego que se quedó en el tintero

El juego que se quedó en el tintero

Los detalles concretos sobre el juego en desarrollo en Dark Outlaw, y también sobre el fracasado Deviation, permanecen envueltos en la confidencialidad. Los acuerdos de no divulgación, inevitablemente, limitan la información que se puede compartir, pero JCbackfire insiste en que “habríais realmente disfrutado” de lo que estaban creando. “Amé el tipo de proyecto en el que estábamos trabajando”, confiesa. “No era un juego live-service. Personalmente, me emocionaba simplemente crear algo centrado y algo que realmente quería hacer”.

Más allá de los acuerdos: la verdad detrás de la pantalla

Más allá de los acuerdos: la verdad detrás de la pantalla

Blundell, con un toque de humor, recuerda el momento final: “Fuimos al bar… bueno, al bar en América. Había muchos abrazos. Un equipo de profesionales de primera categoría, todos decepcionados, pero apreciando las conexiones que habíamos forjado. Estas cosas pasan, buenas y malas. Pero levántate, sacúdete el polvo y vuelve a empezar. Pero lamentaremos lo que pudo haber sido, porque estábamos haciendo un juego increíble”. La ambigüedad sobre el género del juego, por su parte, se resuelve con una respuesta evasiva de Blundell: “Podría decirse que el tipo de persona que haría esa pregunta sería el tipo de persona que disfrutaría del tipo de juego que estábamos haciendo”. La pista más concreta apunta a un FPS, quizás incluso un shooter zombi, dada la experiencia previa de Blundell en Activision, especialmente en el desarrollo del modo Zombies de Call of Duty.

Cinco años de secretos y decepciones

JCbackfire revela que ha trabajado durante cinco años en proyectos que, finalmente, nunca llegaron a ver la luz. “No sabéis lo que he hecho con mi vida durante cinco años”, afirma con un dejo de frustración. “Y ahora, me toca recibir mi ‘badge’ de desarrollador por haberlo conseguido… aunque sea de forma inesperada”. La experiencia, a juzgar por las declaraciones, ha sido una sucesión de cancelaciones y decepciones, un ciclo frustrante que, sin embargo, parece haber forjado una resiliencia inquebrantable. Blundell cierra con una afirmación contundente: “Los juegos son una forma de arte, como la televisión o el cine, la narrativa y el arte, los fans y los inversores, una danza compleja. Y a veces, esa danza termina abruptamente. Pero la creatividad siempre encuentra un nuevo camino”. Sony, por su parte, no ha emitido ningún comunicado oficial sobre el cierre de Dark Outlaw o las demás cancelaciones recientes. Un patrón preocupante