Microsoft: el estruendo de las nubes y el lento declive de xbox

Las cuentas de Microsoft revelan una paradoja alarmante: un crecimiento interanual del 18%, impulsado por una nube que se dispara al 40% y una inteligencia artificial en plena expansión, pero un Xbox que, de nuevo, se hunde en pérdidas.

La danza entre éxitos y desafíos

La danza entre éxitos y desafíos

El gigante de Redmond acaba de cerrar su tercer trimestre fiscal de 2026 con una facturación de 82.900 millones de dólares, una cifra asombrosa que oculta una realidad más compleja. Mientras la unidad de nube se codea con los récords, Xbox se enfrenta a una cuesta abajo que ya ha durado tres trimestres consecutivos. Los ingresos de contenido y servicios del sector han caído un 5%, mientras que las ventas de hardware se desploman un 33% y las de juegos registran una contracción del 7% respecto al mismo periodo del año anterior. Y, como es habitual, Microsoft se niega a desgranar los datos específicos de Xbox, manteniendo la información en un envoltorio de opacidad.

La situación es palpable. La división de videojuegos, otrora motor de innovación, ahora se encuentra relegada a un segundo plano. Pero, ¿qué está pasando realmente? Asha Sharma y Matt Booty, ahora a cargo de la estrategia de Xbox, tienen un desafío monumental por delante. La rebaja de precios de Game Pass, la decisión de posponer la llegada de juegos clave como Call of Duty al servicio, y un nuevo rumbo que parece más una corrección que una revolución, son los movimientos que se están gestando en Redmond.

La pregunta que flota en el aire es si esta estrategia de ajuste, que podría ser interpretada como una apuesta por recuperar la