Sony frena las ventas de tarjetas de memoria: el caos del silicio se extiende
La escasez global de componentes, que ya ha asfixiado la producción de consolas y GPUs, se salda con otra víctima: Sony ha suspendido temporalmente las órdenes de sus tarjetas de memoria de alto rendimiento. Una decisión drástica que anticipa un futuro aún más complicado para los amantes del hardware y la fotografía profesional.
El efecto dominó de la inteligencia artificial
El origen del problema, como ya denunciamos hace meses, reside en la voraz demanda de memoria RAM por parte de las empresas de inteligencia artificial. Este efecto dominó, inicialmente percibido como un problema aislado, está afectando a toda la cadena de suministro, encareciendo y limitando la disponibilidad de componentes esenciales para la industria del entretenimiento.
La suspensión, efectiva desde el pasado viernes 27 de marzo, afecta a seis modelos de CFexpress Type A y B, vitales para fotógrafos y videógrafos profesionales, así como a nueve modelos de sus tarjetas SDXC/SDHC. La lista, traducida del anuncio original en japonés, incluye las series CEA-G, CEB-G, y SF-G/M/E, con capacidades que van desde los 128 GB hasta la considerable cifra de 1920 GB. La ironía es palpable: mientras la inteligencia artificial devora la memoria, los creadores de contenido se ven privados de la herramienta que necesitan para dar vida a sus proyectos.
Lo que nadie cuenta es que, a pesar de la suspensión, algunas de estas tarjetas aún están disponibles en la web de Sony y en otros distribuidores. Pero no se engañen: este stock es limitado y se agotará rápidamente. Esta crisis, lejos de remitir, se consolida como una de las más severas de la última década, y sus consecuencias se extenderán a otros ámbitos del sector.

¿Playstation 6 en la mira?
La situación actual pone en entredicho el futuro de las consolas de nueva generación. Ya hemos visto cómo Valve ha tenido que posponer indefinidamente el lanzamiento de su Steam Machine, y la escasez de componentes podría retrasar significativamente el lanzamiento de la PlayStation 6. Incluso se rumorea, aunque sin confirmación oficial, que Nintendo podría verse obligada a aumentar el precio de la Switch 2, una decisión que, sin duda, generará controversia entre los consumidores.
La fabricación de la RTX 5070 Ti ya se vio afectada por interrupciones a principios de año, y este panorama generalizado de escasez sugiere que la próxima generación de hardware será, inevitablemente, más cara y más difícil de conseguir. La industria del videojuego se enfrenta a un nuevo y costoso desafío, y la paciencia de los jugadores se pondrá a prueba.
La cifra habla por sí sola: la demanda de RAM se ha disparado en un 300% en el último año, dejando a fabricantes y consumidores en una situación de incertidumbre. Solo el tiempo dirá si la industria logrará adaptarse a esta nueva realidad, pero una cosa es segura: la era dorada de la Tecnología asequible ha quedado atrás.