Sony paraliza pedidos de tarjetas de memoria: la crisis de chips golpea la industria

La escasez de semiconductores, que ya afecta a diversos sectores, ha alcanzado un punto crítico. Sony ha tomado una medida drástica: ha suspendido indefinidamente la aceptación de pedidos de sus tarjetas CFexpress, SD y otros formatos en Japón. La decisión, que se suma al aumento de precios ya experimentado, refleja la gravedad de la situación y sus posibles consecuencias.

La demanda de ia agota la producción mundial

La demanda de ia agota la producción mundial

El problema reside en la voraz demanda de memoria NAND flash por parte de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial. Esta demanda desmesurada ha absorbido una parte excesiva de la capacidad productiva global, generando una auténtica carencia de chips.

El impacto se nota en el mercado: los precios de tarjetas de memoria de marcas como SanDisk se han disparado en meses. Y la tendencia, según las previsiones, es a la alza. La medida de Sony, aunque inicialmente restringida a Japón, se siente en otras regiones. En la Sony Store de España, la oferta de tarjetas SD de 64 GB escasea, relegando a los consumidores a modelos de gama media-alta con capacidades de 128 GB o superiores.

Pero la crisis no termina ahí. El conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel amenaza con agravar la situación al generar escasez de helio, un gas esencial para el enfriamiento de los reactores de fabricación de chips. Esta limitación podría afectar a varios fabricantes de semiconductores, con consecuencias potencialmente devastadoras para la industria electrónica de consumo, según advierte el CEO de Phison, proveedor clave de controladores para SSDs y tarjetas de memoria.

La decisión de Sony es una respuesta a esta tormenta perfecta. La compañía ha optado por detener la venta de tarjetas CFexpress Tipo A, Tipo B y SD en Japón, pero la escasez ya se percibe en otros mercados. La industria de los videojuegos también se verá afectada. PlayStation 5 ha experimentado un aumento de precio a nivel mundial, una consecuencia directa de los mayores costos de producción. La ironía es que, ante la expectativa de un precio inicial elevado para el próximo PlayStation 6, la compañía ha optado por subir el precio del actual para maximizar sus beneficios.

La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la industria electrónica y la dependencia de la Tecnología de semiconductores. Una cosa está clara: la escasez de chips no es una mera interrupción temporal, sino un síntoma de una reconfiguración global de la cadena de suministro. Y esa reconfiguración, por ahora, no augura soluciones rápidas.