Ucrania, una guerra de robots: miles de drones terrestres transforman el frente
La guerra en Ucrania ha evolucionado. Ya no se trata solo de drones vigilantes sobre las trincheras. Un ejército silencioso de vehículos autónomos, cargando munición, heridos o suministros vitales, está redefiniendo la logística en el frente de batalla.

La nueva cara del conflicto: robots terrestres
La estrategia ucraniana, impulsada por el Ministerio de Defensa y visible en la plataforma DOT-Chain Defence, se centra ahora en la deshumanización de las operaciones logísticas. Mykhailo Fedorov ha anunciado un ambicioso plan: contratar 25.000 sistemas robóticos terrestres para el primer semestre de 2026, el doble de lo que se adquirió en 2025. Esto representa un cambio de paradigma, una apuesta por el 100% de la logística de primera línea a cargo de máquinas.
Las cifras hablan por sí solas. En 2025, estos vehículos completaron más de 9.000 misiones, superando las 24.000 operaciones en 2026. La Agencia de Compras de Defensa ha cerrado 19 contratos por un valor de 212 millones de euros, evidencia tangible de esta transformación.
Inicialmente, se ofrecían 500 sistemas a través de DOT-Chain, pero el catálogo se expandió rápidamente, incluyendo más de 140 fabricantes nacionales. La capacidad de respuesta de Ucrania, que superó las expectativas de entrega en 2025, demuestra un compromiso serio y una adaptación ágil a las necesidades del campo de batalla.
Reuters ya apunta a que esta iniciativa, que se remonta a más de un año de pruebas, ha dejado de ser un ensayo piloto para convertirse en una rutina operativa. La proliferación de estos robots terrestres podría alterar significativamente el equilibrio del conflicto, convirtiéndolos en una fuerza decisiva. La guerra, en esencia, se está volviendo más fría, más eficiente y, quizás, más letal.
